Productores, cooperativas, bodegas, almazaras, industrias alimentarias y marcas de alimentación y bebidas buscan lo mismo: que la calidad del producto se traduzca en una marca reconocible, en nuevos canales de venta y en una operación mejor conectada.
En marca y marketing construimos identidades y webs que cuentan el origen y el proceso, preparamos contenidos para ferias y redes, lanzamos campañas de venta directa y localizamos distribuidores e importadores en los mercados que te interesan. En tecnología y ventas ponemos en marcha tiendas online con la información alimentaria completa, conectamos ERP, trazabilidad por lote y logística, y ordenamos en un CRM la relación con distribuidores y clientes profesionales.
La normativa forma parte del diseño desde el principio: contratos de la cadena alimentaria, información obligatoria al consumidor, trazabilidad y declaraciones nutricionales o de salud.
En alimentación, lo que se promete en una etiqueta, en una ficha de tienda online o en una campaña tiene que coincidir con lo que registra el sistema de producción y trazabilidad. Por eso trabajamos la marca y la venta junto con los datos de lote, el ERP y los contratos con proveedores, para que crecer en canales nuevos no multiplique los errores.