Trabajamos con despachos de abogados, asesorías fiscales, laborales y contables, auditoras, consultoras e ingenierías para que dependan menos del boca a boca y dediquen menos horas a tareas administrativas que no se facturan.
El marketing lo apoyamos en el conocimiento de la propia firma: contenidos por área de práctica, SEO local por oficina, perfiles cuidados en LinkedIn y respuestas pensadas para los asistentes de IA. En la parte comercial y tecnológica ordenamos en un CRM consultas, propuestas de honorarios y renovaciones, automatizamos con inteligencia artificial los documentos recurrentes en entornos privados y reforzamos el control de accesos a los expedientes.
Partimos siempre de las obligaciones de una firma profesional: el secreto profesional, la protección de datos, la prevención del blanqueo de capitales y las reglas sobre programas de facturación y factura electrónica.
Un cliente elige a una firma profesional por la confianza que le transmite antes de la primera reunión, y se queda si el servicio es ágil y discreto. Los contenidos atraen la consulta, pero es el CRM el que evita que una propuesta se olvide, y la seguridad la que protege la reputación ganada. Trabajamos visibilidad, procesos y protección de la información a la vez.